¡Odio mi trabajo! ¡ Ya no aguanto a mi jefe! ¡Quiero renunciar! ..Quizás estas son frases que te pasan por la cabeza a menudo.

Seamos realistas, como todo en la vida, nuestro trabajo no siempre es perfecto. Van a haber momentos en que realmente disfrutas lo que haces y otros en los que desearías dejar todo ahí mismo y presentar tu carta de renuncia de inmediato.

Sin embargo, antes de tomar esa decisión tan apresurada, debes analizar objetivamente que es lo que está sucediendo y determinar si existe la posibilidad de mejorar la situación y si realmente no mejora, cómo hacer para seguir adelante. Es muy fácil decir : “Odio mi trabajo” sin realmente analizar lo que esta sucediendo. 

Aquí te enumero algunos consejos:

1. Acepta: Aún cuando estés en el lugar indicado, siempre van a haber momentos de desencanto. Te aseguro que todas las personas en tu oficina han estado en esa situación en un momento u otro.

Desde el jovencito que acaban de contratar recién graduado por salario mínimo hasta el Gerente general. Créeme que todos pasamos por momentos en los que dudamos si estamos donde debemos estar.

2. Evalúa: Siéntate en un lugar tranquilo y sin distracciones con un lápiz y un papel y evalúa qué es lo que realmente no te gusta. Acaso es la compañía? ¿Tus compañeros? ¿Tu jefe inmediato? Las tareas que te ponen a hacer? ¿Sientes que no tienes para dónde crecer?

A veces son asuntos totalmente distintos. Por ejemplo, la razón principal por la que no me gustaba mi primer empleo era porque no habían suficientes estacionamientos para los empleados de mi rango y me tenía que estacionar a una cuadra de las oficinas.

Esas dos caminatas diarias desde y hacia mi carro realmente me molestaban y se intensificaba mi molestia los días que llovía.

3. Analiza: Cuando determines las causas por las que no estás feliz en tu trabajo actual, analiza si existe la forma de mejorar la situación. A veces sólo es cuestión de hablar, pedir, preguntar y buscar opciones.

Si no te gusta la posición pero si te gusta la compañía, ¿hay alguna forma de que te transfieran de departamento? Si no te llevas bien con algún compañero, podrías hablar con tu superior inmediato?

4. Resuelve: No caigas en la tentación de quejarte junto al resto del equipo. Muchas veces las cosas que te molestan a ti en la oficina también le molestan al resto. Quizás son esas tareas sin sentido, o un jefe que no deja de exigir, los bonos no fueron los esperados, etc.

El error más común que hacen los colaboradores es reunirse frecuentemente entre ellos durante horas de oficina a poner quejas del mismo tema. Aunque es entendible que quieran compartir frustraciones entre todos, esto no resuelve nada y solo agrava el estado de ánimo general de la oficina y quita muchísimo tiempo de todos.

Quejarse colectivamente se vuelve ya la norma y muchas veces el jefe inmediato (que podría resolver la situación) ni se entera. Sal cuanto antes de estos grupos y trata de resolver tu situación por tu cuenta.

5. Enfócate: Si realmente piensas que la situación que te molesta no va a cambiar y no hay forma de solucionarlo, debes trazar un plan de acción para conseguir un nuevo empleo o poner un negocio propio si es lo que siempre has soñado.

Sin embargo, como todos los buenos planes, se deben analizar con cuidado y todo toma tiempo. Mientras tanto, te pido que hagas tu trabajo de la mejor manera que puedas. Es el momento de dar esa extra milla.

No pierdas tiempo viendo redes sociales ni hablando por celular ni conversando el día entero con el que se pare por enfrente. Llega temprano y ponte como meta el de realmente concentrarte y hacer tu trabajo lo mejor posible mientras logras lo que te propusiste.

Muchas veces el sentirnos atrasados en nuestras funciones diarias hace que el estrés y la frustración se incrementen haciendo que nos sintamos peor.

6. Ejercítate o medita: Mientras pones en marcha tu plan de acción, te recomiendo que tomes por lo menos una hora al día para hacer ejercicios y/o meditar. Esto mejorará el estado de ánimo sustancialmente.

7. Practica la gratitud: En vez de enfocarte en lo que no te gusta, enfócate en lo que disfrutas y da gracias por tener un empleo, amigos, familia, salud, etc.

8. Antes de renunciar: Asegúrate que tienes una nueva posición o trabajo asegurado y que tienes por lo menos 6 meses de gastos ahorrados pues no sabes cómo te va a ir en este nuevo lugar.

Recuerda que por ley existen 3 meses de prueba. Lo mismo aconsejo si determinas que quieres abrir un negocio propio. En este caso, el ahorro debe ser aún mayor pues estadísticamente, los negocios no empiezan a generar ingresos hasta pasados 2 años.

Espero haberte podido ayudar si te encuentras en una situación difícil en tu trabajo.

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