El costo de estar ‘fit’: cuerpo y presupuesto en forma

Desde hace como un año  y medio decidí que ya era hora de empezar a tomar mi rutina de ejercicios en serio nuevamente. Mis hijas se llevan 19 meses, así que no tuve tiempo de reponerme bien, entre cada una, como me hubiera gustado.

Para conseguir mejores resultados, contraté a un entrenador dos veces por semana y me propuse caminar 3-4 días adicionales para complementar.

Poco sabía yo cuánto me iba a desviar de mi presupuesto ser una persona más saludable. Para empezar, me mandaron a comprar zapatillas nuevas, pues aparentemente las que tenía no eran las adecuadas para caminar.

Por supuesto que tuve que reponer la ropa de ejercicios, porque con tanta frecuencia ya no alcanzaban las lavadas. Se me había olvidado lo que costaba cada pantaloncito de estos… sin contar los tops!

Me recomendaron hacerme un examen que me dice a qué velocidad debo caminar para mantener un ritmo cardiaco apropiado, pues sólo así puedo quemar grasa y para poder mantenerlo me tuve que comprar el reloj acompañante y bajar aplicaciones al celular para llevar historial.

Entonces, después de hacer pesas, me recomiendan tomar un batido de proteínas que cuesta lo mismo que una cena para dos en un restaurante de lujo! Dicen que dura bastante tiempo y que sirve muchísimo para aumentar masa muscular… mediremos y les contaré. Por ahora puedo decir que sabe muy bien.

Por supuesto que una vez que te metes en esta onda de ser más saludable, salen muchos gastos  adicionales que realmente yo no tenía contemplados.

Ya no basta comer lo que uno comía antes en menos cantidades. Ah no! Ahora tenemos que comer mucha más proteína de lo que solíamos comer, barritas especiales, nueces y almendras, batidos, quesos, comidas inimaginables para mí hace un par de años como kale y quinoa, stevia (porque todas los demás tipos de azúcar no sirven), etc. y muchos menos carbohidratos.

La buena noticia es que sí he bajado de peso y me siento mucho más fuerte, contenta y relajada. Disfruto de mis caminatas, que ahora hago casi a diario. Aprovecho esta hora para desconectarme del día a día y realmente tomar un respiro de aire fresco. También tengo mucha más energía, la cual necesito para poder mantener el ritmo de la casa y de la oficina y cumplir con los muchos compromisos adquiridos.

No sólo mejoré mi salud y condición física, sino también he aprendido a moderar mis gastos, a buscar alternativas para balancear el presupuesto y a clasificar gastos de manera distinta (por ejemplo: “Ropa de ejercicios” ahora entra en el presupuesto de “Ropa” sacrificando algo ahí y “Entrenador” entra bajo “Entretenimiento” (una manera distinta de verlo).

También ha ayudado el que mis amigas hayan decidido emprender el mismo estilo de vida (unas más que otras), por lo que tengo un grupo de personas con las que intercambio tips, no sólo acerca de rutinas, nutrición y recetas, sino también sobre cómo mantener estos gastos bajo control.

Por ejemplo, conversamos acerca de:

  • No pagar gimnasio, sino utilizar parques o cinta costera;
  • Comprar ropa y zapatillas de ejercicios en rebajas o por internet;
  • Tratar de comer más huevos en vez de tanta carne, pues son más económicos, se cocinan de un sinfín de formas y son muy saludables;
  • Ir al mercado de abastos por los vegetales;
  • Bajar aplicaciones gratis en el celular para llevar registro de sesiones de ejercicios;
  • Aprovechar la ciclovía los domingos, etc.

En fin, debemos ajustar nuestros presupuestos y ser creativas pues vivir una vida fit vale la pena.

Si quieres ser emprendedora, baja mi libro completamente gratis: “Empieza antes de estar lista- las 20 tareas que puedes ir haciendo para arrancar tu propia empresa mientras trabajas para alguien más” Busca mi libro gratis

BAJA GRATIS “EMPIEZA ANTES DE ESTAR LISTA”- Aprende como se arranca un negocio.